Sala de prensa

Juan María Laboa invita a escribir una historia de la caridad

El catedrático de la Universidad Pontificia de Comillas asegura que la labor asistencial sin justicia social “no es tolerable”

El catedrático de la Universidad Pontificia de Comillas Juan María Laboa Gallego invita a los interesados en la labor social de la iglesia católica a escribir una “historia de la caridad”. Laboa, que recientemente ha publicado Por sus frutos los conoceréis (Editorial San Pablo, 2011), sobre este mismo asunto, señala que la historia de la caridad en la iglesia es muy amplia y que ofrece muchas historias. La invitación del experto es para “elaborar una historia no solo de la asistencia social, sino del amor y de la caridad”, dijo, porque “la caridad no es suficiente” a la hora de afrontar la injusticia social, la exclusión y la marginación.

Con una intervención titulada La labor social de la iglesia en la Historia Moderna y Contemporánea, el catedrático de la Universidad Pontificio de Comillas fue ayer el profesor encargado de la conferencia inaugural del curso la labor social en Canarias (siglos XVIII-XX), organizado por la Universidad Internacional Ménendez Pelayo (UIMP), junto al Instituto Superior de Teología de las Islas Canarias (ISTIC), dirigido por Miguel Ángel Navarro Mederos, profesor de Historia de la Iglesia del ISTIC.

El catedrático, que en estos días celebra el 50 aniversario de su consagración como sacerdote, lamentó que actualmente se haya reducido el interés social que se experimentaba en la iglesia de los años 60 del siglo pasado, cuando él se formó. Apelando a su experiencia de 40 años como profesor de la Universidad de Comillas, en la que ha formado a generaciones de sacerdotes y religiosas de Madrid, Laboa Gallego aseguró que actualmente esa inquietud por los asuntos sociales se ha perdido, algo que es de lamentar porque “el tema de los excluidos no es marginal en la iglesia, sino, al contrario, es el meollo”.

“En el ámbito de la caridad, la iglesia ha dado grandes respuestas”, dijo Laboa, “pero en justicia social y en la nueva cultura, en el nuevo mundo” surgido tras las revoluciones Francesa e Industrial, “hay un retraso grande por parte en dar una respuesta al tema de la justicia social”. Precisamente, estos son los dos grandes retos a los que se enfrentó la iglesia católica en la era contemporánea, a partir de la Revolución Francesa: la cuestión social, producto de las nuevas relaciones sociales creadas tras la abolición de los señoríos y las relaciones feudales entre señores y siervos, con la consiguiente democratización, y los “decenios de injusticia manifiesta” generados por las profundas transformaciones aparejadas a la Revolución Industrial, ya que, sentenció, la economía industrial “era incompatible con el cristianismo”.

“La labor caritativa y social de la Iglesia es inmensa en el siglo XIX, pero faltó darse cuenta de que caridad sin justicia no es tolerable”. Así, durante el siglo XIX se experimentó una “explosión de órdenes religiosas” dedicadas a atender a niños, mujeres jóvenes, ancianos, prostitutas, enfermos, dementes… personas excluidas y abandonadas, así como a la promoción de la educación y la enseñanza. Sin embargo, “una actividad asistencial sin conciencia social queda coja”, subrayó Laboa, especialmente para los cristianos, ya que “Jesús tiene en cuenta al ser humano en su totalidad”.

“Aunque para muchos la caridad se reducía a la generosidad asistencial, otros muchos entendieron que si no se resolvía la injusticia de las leyes, quienes quedaban mal eran Cristo y los cristianos”, aseveró. El autor, que ha dedicado décadas a reflexionar e investigar sobre el asunto, se preguntó “si no ocurre lo mismo hoy, no en el terreno social, sino en el cultural”.

martes
13
marzo 2012
This entry was posted in Sala de prensa, UIMP Canarias and tagged , , . Bookmark the permalink.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *